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May
[Free as in freedom]
Veo a las máquinas de café que funcionan a base de cápsulas como un claro ejemplo del software cerrado. Sólo puedes usar el tipo y marca específico de cápsulas, y dependes de que el fabricante las siga produciendo y comercializando. Si se descontinúan, te quedas con una máquina inservible.
En cambio, con una cafetera común, o sin cafetera en sí, -el análogo del software libre- uno no depende del productor de café ni de alguna compañía que fabrique el aparato. Además, uno puede prepararse la bebida como uno lo desee, experimentar con ella y personalizarla.

