BioSejo

esto es —como [casi] diría Voet,D. et al. en el subtítulo de su libro de bioquímica— "Mi Vida a Nivel Molecular"… blog de sejo con colaboración de la sejoina, la sejosa, la sejasa, el sejinTriFosfato, y otras c-osas y cos-inas más

Soñé que podía hacer mortal al frente.

Primero estaba en una alberca intentando, viendo cómo caer adecuadamente en el agua. Finalmente lo logré, caí de pie en la superficie y el agua siguió empujándome hacia arriba de tal forma que pude caminar sobre ella.

Me bajé del coche, a una plaza con suelo de corcho y/o hule. Lo intenté, fallé, luego ya pude. Feliz corrí hacia un borde la plaza, saltando y girando en el aire con la nueva habilidad.

Estábamos en un workshop de danza. Mientras empezaba, seguía intentándolo con éxito. Gus después hizo comentarios a mi técnica.

Me sentía muy bien por poderlo hacer.

 

Desperté lento. Mi mente quiso aferrarse a la idea de que en verdad había logrado ese salto y que podía hacerlo ya en cualquier momento.

Poco a poco me di cuenta que no, que “solo era un sueño”.

Pensé en dormir de nuevo. Me di cuenta que a pesar de lo feliz del sueño, Tú no habías aparecido en él.

“Qué bueno, ya te estoy superando”

“La felicidad puede ser auténtica aunque no la comparta contigo”

“Me siento mejor sin ese deseo atormentante hacia Ti”

 

Las imágenes de sueño empezaron a formarse de nuevo. Yo estaba en un cuarto.

Entraba una de nuestras compañeras, luego entrabas Tú.

Venías de negro, un poco sonrojada, apenas entraste y sonreíste con discreción.

Situación suficiente para provocar una explosión en mi interior, sentimiento de plenitud y emoción por sentirte cerca, sonrisa inevitable que me llenó de luz, lista infinita de cursilerías.

Carajo, no dejo de quererte.