BioSejo

esto es —como [casi] diría Voet,D. et al. en el subtítulo de su libro de bioquímica— "Mi Vida a Nivel Molecular"… blog de sejo con colaboración de la sejoina, la sejosa, la sejasa, el sejinTriFosfato, y otras c-osas y cos-inas más

Me gustó el nombre de Coreografía Feliz en el Festival de Baile… ¿cómo nos fue? ¿qué ganamos?

  • Un viaje a Monterrey todo pagado
  • La oportunidad de bailar (o ver bailar) en nuestro campus, en el teatro del Campus Estado de México, en nuestro campus de nuevo como invitados de la Compañía de Danza Actual, y en el Teatro Luis Elizondo del Campus Monterrey.
  • Descubrir que compañeros estudiantes de otros campus son bailarines enormes, que los límites no son los que pensábamos, y que no hay razones para que nosotros no podamos llegar a esas alturas.
  • Entender que debemos exigir que nuestra formación artística sea cada vez mejor, y que no podemos conformarnos.
  • Un gran grupo con mucha energía, actitud y unión, conformado por personas de diferentes contextos (seis de la Compañía de Danza Actual, una del Grupo Representativo de Danzas Polinesias, uno del Grupo Representativo de Bailes de Salón, una del Ensamble Vocal de Música Contemporánea, cinco de ninguna actividad representativa cultural (todavía))
  • Ver demostrados los resultados del trabajo organizado. La formación de trabajar y defender un proyecto propio, entendiendo la importancia del compromiso con el grupo y de las aportaciones individuales.
  • Personalmente gané la experiencia y satisfacción de dirigir a ese grupo de personas maravillosas, así como su gratitud. Espero que ellos sientan que ganaron también mi cariño y agradecimiento por haber creído en el proyecto, participado en él, tomarlo y hacerlo propio.
  • Ser parte de una propuesta dancísitca diferente para nuestro contexto, donde se construyó algo que llegó a ser muy grande a partir de elementos inesperados y de apariencia sencilla.
  • Apreciar el valor de la autenticidad, originalidad, y de disfrutar lo que se hace, en general y en escena.
  • Generar un impacto en los compañeros y en la audiencia: ser memorables.
  • Corroborar la importancia del fondo y del contenido de lo que se hace.
  • Éxito al participar en un proyecto arriesgado.
  • Gritos, lágrimas, risas, emociones intensas.

No entiendo la fijación de competir en la danza. El espíritu humano de competencia debe satisfacerse en disciplinas con ese fin, el deporte. Lo importante aquí es innovar, presentar ideas, celebrar la creatividad y las capacidades del cuerpo y mente humanos. Disfrutar el arte, no pretender ser alguien más, pero eso sí, aprender de los demás y crecer todos juntos.

Desde que invité a la gente a participar en este proyecto conmigo, planteé que para mí el concurso era “una muy buena oportunidad para tener un foro en el cual presentar un trabajo coreográfico y para vivir una experiencia diferente”, y uno de los puntos de lo que NO habría en la coreografía fueron “Necesidad de ganar el concurso”. Con esas expectativas fue que nos presentamos en el Campus, fuimos apreciados por los jueces y nos seleccionaron para ir a la siguiente etapa de la Rectoría, donde también muy satisfechos por el simple hecho de podernos presentar en ese teatro, fuimos seleccionados para ir a Monterrey.

Claramente a todos nos gusta la sensación de ganar. ¿Pero cuál sería el punto de ganar este concurso? La coreografía no estaba hecha con ese fin. No la diseñé buscando cumplir especificaciones ajenas para recibir más puntos. Personas que respeto y admiro mucho me hicieron propuestas para que “nos fuera mejor”, propuestas que ignoré porque a mi gusto rompían con la esencia de la obra. El punto era arriesgarse, probar y presentar algo diferente, demostrar que la danza (o lo que sea) va más allá de lo que pensaríamos normalmente. Si ya sabemos que podemos hacer lo mismo de siempre, ¿para qué lo seguimos haciendo?

Ayer, a partir de que terminó la presentación de nuestra coreografía y de que yo no podía con mi sonrisa y mis lágrimas, me surgió el siguiente pensamiento: Quiero que dentro de 10, 20, 30 años, cuando haya algún recuento de mi trayectoria, “Me gustó el nombre de Coreografía Feliz” se presente de nuevo, con exactamente las mismas personas que la hicieron existir, todos recordando lo importante que fue para nosotros este proyecto en el 2013 y/o en nuestras vidas.

Ganamos algo mucho más importante que los trofeos que de todas formas hubieran sido cuestionados por muchas personas o que se terminarían perdiendo en alguna mudanza. Ganamos esta experiencia completa, ganamos vida.