BioSejo

esto es —como [casi] diría Voet,D. et al. en el subtítulo de su libro de bioquímica— "Mi Vida a Nivel Molecular"… blog de sejo con colaboración de la sejoina, la sejosa, la sejasa, el sejinTriFosfato, y otras c-osas y cos-inas más

Mi planteamiento inicial al pensar en este concurso, fue escribir y presentar un monólogo que no fuera un monólogo en realidad. ¿Pero cómo hacerlo, si ni sé definir lo que es en sí un monólogo?

 

Además, ya desde ahorita estoy hablando en primera persona del singular, estoy siendo anecdótico y reflexivo, todo parecería indicar que el texto tiene una estructura o al menos una introducción, y por último la obra está siendo presentada teatralmente.

 

Entonces, si sí me encuentro presentando un monólogo, más bien puedo jugar con su contenido, y ver qué sucede. Puedo plantear explícitamente la tesis: “Ningún elemento de este monólogo va a sustentar esta tesis”.

 

¿Y ahora qué hago? ¿Y ahora qué hago? Se me ocurre pararme de manos…

 

¿Notaron el simbolismo de la cabeza debajo del corazón, de las extremidades con un rol contrario, de mi espalda invertida siendo presentada a ustedes, y de los ojos rojos que me fueron provocados? Miren también cómo ya me ensucié, y cómo no puedo lavarme las manos de todo este asunto.

 

¿Les doy un dato curioso? Este enunciado se repite varias veces.

 

¿Mi argumento es fácil de comprender? ¿Público? ¿Jueces?

 

El asunto aquí es tomar cada elemento del monólogo, y evaluarlo con la tesis que planteé. Si el elemento sustenta la tesis está bien porque esa es la idea de que haya tesis. Y si el elemento no la sustenta, también está bien, porque esa es la idea de mi tesis. Además, claro está que si el elemento no sustenta mi tesis, en realidad y aunque yo no lo quiera, sí la está sustentando. Bellísimo, ¿no?

 

Me pregunto qué hago parado en este escenario… Bueno, no me lo pregunto realmente ahorita, porque ahorita solo estoy hablando el texto que escribí hace tiempo, cuando pensé que sería dramáticamente conveniente hacer que mi personaje, o sea yo mismo, se preguntara qué hace parado en este escenario. Y claro, también en esa ocasión me gustó la idea de que yo mismo dijera que lo que estoy diciendo ahorita fue escrito, memorizado y ensayado previamente buscando tener el efecto que está teniendo en este momento.

 

Para romper un poco con ese determinismo, se me ocurre (o bueno, se me ocurrió), hacer lo siguiente. Miren este dado. Jueces, por favor anótenlo como parte del conjunto de objetos y decorados que apoyan a la representación, y anoten a esta lámpara como parte de la utilización de luces que juegan un papel como instrumento dramático.

 

Bien, voy a tirarlo al suelo, y a continuación voy a gritar el número que salió, ese número de veces. Temblemos todos, respiremos profundo, pues estas palabras que saldrán de mi boca, no están escritas en mi texto original:

 

No diré nada sobre lo que acaba de pasar, además de esto que acabo de decir.

 

Por otro lado, este enunciado se repite varias veces.

 

Pasemos a otro asunto.

 

Este fragmento del texto lo escribí sin mucha inspiración. Hacía frío, yo había dormido unas catorce horas, quería realizar varias de mis actividades pendientes pero no me podía enfocar en alguna. Me di cuenta que ya quedaba relativamente poco tiempo para preparar esta obra, por lo que decidí abrir el documento donde ya había planteado varias de las ideas a presentar, y me puse a escribir estas palabras.

 

Además las empecé a leer en voz alta, notando que cuando me pongo a hablar solo de forma espontánea, puedo pronunciar mejor los enunciados que cuando los estoy leyendo después de ponerme a escribir solo.

 

Y bueno, aquí acaba el fragmento de texto que escribí esa tarde fría. O eso es lo que quiero hacerles creer. Punto y aparte.

 

No estoy seguro si ahora dudo de todo lo que pienso. Ni siquiera sé si en este momento estoy dudando en realidad. No sé si sigo teniendo las dudas de antes, ni si apenas ahorita empecé a dudar. No sé. No sé.

 

Lo que sí sé, es que ya se acerca el nudo y desenlace de todo esto. Lo sé porque yo lo escribí, pero también porque ya estoy sintiendo el cansancio escénico de hablar solo por tanto tiempo, para mis estándares al menos. Además, ya se cumplió que este enunciado se repite varias veces. Por otro lado, ahorita son las ____, lo que me hace ver que ya llevo algunos minutos siendo visto y escuchado por ustedes. ¿Notaron cómo dije otras palabras o números que no podían estar escritas en mi texto original?

 

¿Notan cómo estoy subiendo el volumen de mi voz para darle más énfasis a lo que digo?

¿Notan que ya prácticamente estoy gritando y mi expresión facial cambió?

¿Lo notan? ¿Lo notan?

Ahora, con el fin de seguir sin sustentar mi tesis, ¿por qué no insertar más gritos y fisicalidad ahora que ya están ustedes un poco tensos?

¿Por qué no? ¿por qué no?

¡Este es un grito! ¡Este es otro grito! ¡Este es un tercer grito! ¿qué le pasa a este loco? ¿qué le pasa a este loco? ¿qué le pasa a este loco?

 

Aquí tendría que suceder una transición adecuada hacia el final. Unas palabras que con su contenido aliviaran la tensión generada y nos regresaran a todos a un estado más tranquilo.  Como sea, preferí escribir estas líneas que probablemente también cumplieron esa función.

¿Cuáles fueron las consecuencias de la acción transformadora? Pues ya me ensucié todavía más. También espero que hayan notado que este enunciado se repite varias veces. Y, no sé, les preguntaría qué piensan ustedes, público y jueces, pero las restricciones sociales, culturales y escénicas evitan que me puedan responder. Entonces ¿para qué les pregunto algo que no me van a responder?

Lo que estoy diciendo ahorita, no es el final.

Había olvidado subirlo. Mención honorífica (?) en el Concurso de Monólogos 2013 del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México