BioSejo

esto es —como [casi] diría Voet,D. et al. en el subtítulo de su libro de bioquímica— "Mi Vida a Nivel Molecular"… blog de sejo con colaboración de la sejoina, la sejosa, la sejasa, el sejinTriFosfato, y otras c-osas y cos-inas más

2000-2009

Son 10 años, sólo la mitad de los 20 que ya tengo. Pero fueron 10 años siendo consciente y con un enorme crecimiento en muchísimos sentidos.

Lo sé, en la primera década de vida suceden cosas en verdad asombrosas con cada uno de nosotros, pero son sucesos que en general no recordamos, y más bien nos dan las bases para lo que pasará después.

¿Qué tanto sucedió conmigo en este periodo? De forma demasiado breve, puedo decir…

En el 2000 terminé 4° de primaria y comencé 5°. En el 2002 empecé la secundaria. En el 2005 entré a la prepa, en 2008 a Ingeniería Biomédica y en el 2009 me cambié a ITSE (Ingeniería en Telecomunicaciones y Sistemas Electrónicos).

A principios de la década fui llamado Sejo, y me agradó.

En estos diez años pude conocer a las personas más importantes de mi vida. Muchas gracias amigos y familia; su compañía, cariño, apoyo, conversación, es genial.

Fui triatleta, ciclista y corredor. Me hice Técnico en Urgencias Médicas Básico de Urgemed. Comencé a aprender a bailar. Escuché la música, ví las películas, y leí los libros que se convertirían en mis preferidos y preferidas (hasta ahora, al menos). Me enamoré, desenamoré, fui cursi y también me deprimí. Tuve muchas y variadas experiencias de vida. Escribí, conocí el Internet, tuve varios blogs. Pasé por Windows, Mac OS X, y distintos sabores de Linux. Y por qué no, por MySpace, hi5, Facebook, Twitter…

De sólo saber aritmética, un poco de geometría, y encontrar inimaginable resolver sistemas de ecuaciones lineales (o bueno, problemas que los involucraban), pasé a conocer el álgebra, la trigonometría, la geometría analítica, algo de estadística y probabilidad, y obviamente, el cálculo. Me enteré de la física y de la química, y descubrí cómo cada vez era más fácil representarlas con matemáticas. Fue crucial el notar lo asombroso de la biología a nivel celular y molecular. Filosofé, cambié de sistemas de “cosmovisión”, consolidé mi idealismo. No olvidemos a las humanidades y ciencias sociales que contribuyeron a mi formación. Y claro, aprendí a programar.

Si comparáramos con el que escribe esto al Sejo que apenas se acostumbraba a ese nombre, la diferencia sería abismal. Y sólo han pasado 10 años. Eso me motiva bastante: quiero que cuando termine esta década que empieza, pueda compararme con el que está escribiendo y encuentre una diferencia enorme. En principio no suena tan difícil, todavía hay demasiado por saber y aprender. En teoría, dentro de tres años y medio seré ingeniero, y todavía tendré seis y medio para hacerme doctor. Y aún así conoceré muy poco. La idea es no cerrar la mente, y entonces aceptar nuevas experiencias y nuevas enseñanzas… el panorama suena bastante bien.

Estos 10 años han sido en esencia mi vida, la que recuerdo y de la que puedo hablar. Me detuve un poco para escribir este pequeñísimo texto que definitivamente en unos minutos no le hace honor a los más de 5 millones de los que consistió este periodo, pero no puedo esperar para regresar a vivir y cambiarme, moldearme, mejorarme. A ver qué pasa en estos próximos diez años (queramos o no, el sistema decimal impera), y/o en estos once (mientras el valor entero de mi edad en años se puede representar con 5 bits jeje)

Les agradezco profundamente, y les mando buenos deseos. No sólo en estas fechas hay que ser felices 🙂

Y pues ya, jaja… bai

Después de varios días de trabajo, hoy entregué mis trabajos finales de EVAP (Expresión Verbal en el Ámbito Profesional), un artículo de divulgación científica y una conferencia sobre un tema seleccionado.

Yo los hice del concepto llamado la Singularidad Tecnológica, refiriéndose al evento donde la humanidad logra obtener una inteligencia superior a la propia, analizando si puede o no suceder en este siglo.

Aquí está el artículo via Scribd, a ver qué opinan. Está hecho con LaTeX; agradezco la ayuda de corrección de José Toral y Jorge Tirzo (Update: además de mención especial a Saúl Calderon por su apoyo).

Y esta es la presentación que hice con Prezi (gracias Tirzo por la recomendación).

[Lectores en Facebook: Este texto es una reproducción fiel de aquél que pueden encontrar en mi blog, bio.sejomagno.org]

Me doy un breve descanso para bloguear un poco.

Hay ocasiones en donde uno tiene que ponderar sus diferentes actividades, pensar en su salud, en los costos de oportunidad, en el futuro próximo y en el que no lo es no tanto, en los placeres, en las capacidades y limitaciones físicas y mentales propias, en la(s) responsabilidad(es), en las expectativas apuntadas hacia uno (ajenas y no), en los amigos, en el egoísmo, en la lógica…

O tal vez no hay que pensarlo tanto…

Sea como sea, la respuesta intuitiva -sin reflexión-, y la que por varios momentos utiliza todos los recursos conscientes de mi cerebro, apuntan a lo mismo.

Sí, puede ser que sea perfeccionista con mis trabajos, que no haya trabajado tanto como debí o pude, que podría dejar de dormir esta noche para tratar de acabar…

Pero es mi* vida: yo decido y me responsabilizo de ella. Y decido darme el tiempo de hacer bien este trabajo final 🙂

*Los artículos posesivos se vuelven difusos al pensar acerca de las bases materiales de nuestros seres

[Lectores en Facebook: Este texto es una reproducción fiel de aquél que pueden encontrar en mi blog, bio.sejomagno.org]

Hoy es el segundo día que me siento en la Planta Baja de la biblioteca, con vista al buzón de libros (para los que no son del Tec, es literalmente eso, una gran caja de metal con una puertita que abres para depositar los libros que quieras devolver).

Estos días de exámenes el buzón ha estado cerrado. Entonces, para devolver el libro, hay que subir las escaleras al primer piso, donde está el módulo de atención.

Considero que ha sido hermoso ver la reacción de las personas cuando tratan de abrir el buzón. Confieso que hoy, que estoy bastante cerca, no les digo nada para poder observar lo que hacen naturalmente. Lo mejor de todo es cuando van cargando una gran pila de libros, no pueden abrir el buzón, se frustran y salen de la biblioteca llevándose de nuevo los libros.

Estoy de acuerdo en que estas escaleras tienen un “algo” que las hace difíciles de subir, además de que ascienden a una altura de como dos pisos, porque hay un mezzanine antes del primer piso. Pero, ¿preferir seguir cargando semejantes pilas de libros? Supongo que confían en que posteriormente se volverá a abrir. Me pregunto entonces qué tantos intentos hacen o harán antes de decidirse a subir para devolverlos…